¿Cuáles son las obras de Platón? Aunque mucho de lo que escribió el gran filósofo Platón se ha perdido, conservamos más o menos 27 diálogos de su autoría. Aunque la fecha, ordenación e incluso autenticidad de algunos de los diálogos platónicos aún se discute, en este vídeo te los resumo y ordeno como me lo explicaron a mí en la universidad. ¿Es la Apología de Sócrates el primer diálogo de Platón? ¿Cuál es la obra culmen de Platón? ¿En qué sitio hay que situar más o menos La República? ¿Cuándo desarrolla Platón su famosa Teoría de las Ideas? ¿Dónde encontramos el mito de la caverna? ¿Qué es un diálogo aporético? ¿Qué conocido mito expone Platón en el Timeo? ¿Cuáles son los diálogos críticos? ¿Qué dice Platón de la Atlántida? Todo esto y mucho más, ¡en este vídeo!
Platón, el gran discípulo de Sócrates y el gran maestro de Aristóteles, parte la historia de la filosofía en dos de manera legítima: después de él nada volverá a ser lo mismo. Lo más famoso de su sistema filosófico es, tal vez, la Teoría de las Ideas: la tesis de que existe, además del mundo sensible, un mundo ideal donde existen las Ideas o Formas eternas e incorruptibles de las cosas. En el mundo sensible existen multitud de hombres, en el mundo de las Ideas, la Idea de Hombre; en el mundo sensible encontramos multitud de cosas bellas, en el mundo de las Ideas, la Belleza en sí misma; etc. Por tanto, aquí tenemos ya un primer dualismo: el dualismo ontológico, la realidad se divide en dos mundos, un mundo sensible y un mundo inteligible. Esta teoría tiene de complemento otros dos dualismos: un dualismo epistemológico (entre la razón y los sentidos) y un dualismo antropológico (entre el alma y el cuerpo). En ambos, la razón y el alma se asemejan a lo ideal (siendo inmateriales, inmortales e incorruptibles), mientras que los sentidos y el cuerpo se asemejan a lo sensible (siendo mortales, materiales y corruptibles). Para Platón, el lugar propio del alma es el mundo de las Ideas. De hecho, antes de estar en el cuerpo, el alma preexistía en ese mundo, pero una especie de falta o pecado original lo arrojó al nuestro. Pero… ¿Cómo divide el mundo Platón y por qué se dice que es un dualismo metafísico? ¿Qué son las ideas y cuál es su papel dentro de la filosofía platónica? ¿Qué relación existe entre el dualismo antropológico de Platón y su Teoría de las Ideas? ¿Cuál es el papel de las ideas en el mundo sensible? ¿Cuál es la relación entre el mundo sensible y el mundo de las ideas?
Voy a explicarte fácil y sencillo uno de los diálogos más enigmáticos de Platón, el Parménides. El «Parménides» es un diálogo platónico de vejez, en el que Platón escenifica un diálogo ficticio entre el filósofo presocrático Parménides y un joven Sócrates. Durante la conversación, Parménides irá lanzando su crítica a la Teoría de las Ideas de Platón, con objeciones destructivas, mientras el joven Sócrates tratará de defenderla, sin mucho éxito.
Se trata de un texto lleno de ideas filosóficas que vale mucho la pena comentar. Además, su segunda parte es tan enigmática, confusa y misteriosa que su verdadero significado sigue discutiéndose hasta el día de hoy. Tanto si eres estudiante de filosofía como si simplemente te interesa aprender sobre esta noble disciplina, espero que disfrutes del vídeo. Con un poco de suerte, al terminar entenderás las principales críticas a la Teoría de las Ideas y cómo, probablemente, Platón las habría querido responder. Así que venga, ¡a pensar!
Platón, el gran discípulo de Sócrates y el gran maestro de Aristóteles, parte la historia de la filosofía en dos de manera legítima: después de él nada volverá a ser lo mismo. Lo más famoso de su sistema filosófico es, tal vez, la Teoría de las Ideas: la tesis de que existe, además del mundo sensible, un mundo ideal donde existen las Ideas o Formas eternas e incorruptibles de las cosas. En el mundo sensible existen multitud de hombres, en el mundo de las Ideas, la Idea de Hombre; en el mundo sensible encontramos multitud de cosas bellas, en el mundo de las Ideas, la Belleza en sí misma; etc. Pero Platón no hizo sólo incursiones en el terreno de lo metafísico, sino que también fundó la disciplina de la filosofía política con su diálogo «La República». En este diálogo, con el objetivo de indagar la naturaleza del alma humana, plantea una teoría de la ciudad ideal. En ella, debería reinar el filósofo, que es el único que ha alcanzado el conocimiento de la Idea de Bien y, por tanto, es el único que sabe cómo hay que actuar y ordenar las cosas. En consonancia con las tres partes del alma (concupiscible, irascible y racional), además, la polis debería estar dividida en tres clases sociales: los artesanos, los guardianes y los gobernantes (el filósofo-rey), teniendo cada clase funciones y deberes propios. ¿Cuáles son las clases sociales que deben existir en un Estado justo que se corresponden con las tres partes del alma? ¿Cuáles son las tres partes del alma según Platón? ¿Cuáles son las 4 virtudes de Platón? ¿Cuál es el modelo político que propone Platón? ¿Cuál es la peor forma de gobierno?
En este vídeo vamos a hablar del famoso comunismo platónico, que Platón defiende en el libro V de la República. Ahí, el personaje de Sócrates se enfrenta, dice, a «tres oleadas de risa», tres requisitos básicos e imprescindibles para la ciudad ideal que, reconoce, van a ser tan chocantes al griego común que resultarán el hazmerreír de todos. La primera oleada consiste en la igualdad entre hombres y mujeres: en la ciudad ideal, ambos sexos deberán tener acceso a la misma educación y a los mismos oficios y funciones públicas.
La segunda oleada es el llamado comunismo platónico (comunistas, yo no me he inventado el nombre, no os quejéis tanto en comentarios xD). Es la tesis de que las clases de guardianes y gobernantes deberán tenerlo todo en común: propiedades, parejas e hijos. En la ciudad ideal, desaparecerán los lazos excluyentes de la familia, extendiéndose a todos los conciudadanos: nadie será el hijo en exclusiva de nadie, sino todos de todos, y así todos se ocuparán por igual de todos.
Pero para asegurar que la calidad de las generaciones futuras sea cada vez mejor, Platón (por boca de Sócrates) propone que los gobernantes deberán organizar unos sorteos sagrados amañados (!) para conseguir que se reproduzcan los mejores con las mejores.
Todo esto con el mejor de los secretismos y, obviamente, guardando un registro clasificado de las relaciones de parentesco entre ciudadanos para evitar que se case el hermano con la hermana, la madre con el hijo, etc. Todo esto termina siendo tan rocambolesco e irrealizable que despierta la pregunta: ¿realmente va Platón en serio aquí? ¿O es una trolleada, una distracción retórica, para ir preparando el terreno de cara a superar la tercera oleada, que Platón nos avisa que será la peor de las tres? Sea como sea, a esta discusión sigue la defensa de una de las propuestas políticas más revolucionarias del Platón de la República.
Para nosotros, herederos de la filosofía moderna, el alma no es en absoluto una realidad primera ni evidente. Antes de hablar de la inmortalidad del alma, necesitamos hablar de la existencia del alma: primero demostremos que el alma existe y luego ya discutiremos si el alma es mortal o inmortal. Pero para los filósofos clásicos el alma es una evidencia inmediata. Aristóteles, por ejemplo, identificó en su pensamiento el alma con la vida: el alma era el principio vital. Siendo la existencia de lo vivo algo evidentísimo (yo, como mínimo, estoy vivo), la existencia del alma también pasaba a ser evidente.
Para los clásicos, lo vivo era lo dado, mientras que lo misterioso o problemático era lo inerte; para nosotros, los modernos, en cambio, influidos por un marco mental mecanicista, lo dado es lo inerte, mientras que lo problemático es lo vivo. Como para los clásicos, pues, la existencia del alma era un lugar común, lo que quedaba por discutir, y aquí se dividían, era si el alma humana era inmortal o no, si era de tal índole que sobrevivía a la muerte. Y aquí uno de los primeros en dar argumentos filosóficos a favor de la inmortalidad fue el filósofo Platón. En su diálogo «Fedón», que relata la última conversación de Sócrates con sus amigos y discípulos, Platón nos expone 4 argumentos para demostrar que el alma es inmortal, basados en su peculiar concepción del alma y la Teoría de las Ideas. El contexto del diálogo, el hecho de que Sócrates está a punto de morir, no hace sino añadirle urgencia y dramatismo a esta discusión. En este vídeo te explico estos argumentos de modo fácil y sencillo, para que los entiendas y me digas qué te parecen. Así que… ¿Qué pensaba Platón sobre el alma y el cuerpo?
El filósofo Platón, el gran discípulo de Sócrates y el gran maestro de Aristóteles, parte la historia de la filosofía en dos de manera legítima: después de él nada volverá a ser lo mismo. Lo más famoso de su sistema filosófico es, tal vez, la Teoría de las Ideas: la tesis de que existe, además del mundo sensible, un mundo ideal o mundo inteligible donde existen las Ideas o Formas eternas e incorruptibles de las cosas. En paralelo a este dualismo ontológico de Platón, tenemos también el dualismo epistemológico entre los sentidos y la razón. Si los sentidos conocen el mundo sensible de lo mutable, la razón o intelecto conoce el mundo inteligible de lo inmutable. Y lo bueno de todo esto es que Platón, en su libro «La República» (VI, 509d-511e), esquematiza su ontología y su epistemología en una línea dividida en 4 fragmentos. Es el famoso símil de la línea de Platón, a veces también conocido como la analogía de la línea de Platón, o simplemente como la línea dividida de Platón. En esta línea, Platón representa, por el lado ontológico, el mundo sensible y el mundo de las Ideas, y por el lado epistemológico, la opinión o dóxa y la ciencia o epistéme. A su vez, la dóxa se subdivide en imaginación o eikasía y en creencia o pistis, correspondiéndole a cada una un objeto ontológico propio. En el nivel superior, la epistéme, que conoce las Ideas, se subdivide en pensamiento discursivo o diánoia y en nóesis o intelección. Éste es el esqueleto abstracto sobre el que se construye justo a continuación (República, VII, 514a-517c) el famosísimo mito de la caverna de Platón, en el que se basan películas como The Matrix o El Show de Truman. En fin, que el símil de la línea es un punto importantísimo de la filosofía de Platón que no puedes no conocer. Y tranquilo, porque te lo explico bien fácil y sencillo en este vídeo, con todos los detalles. ¡No te lo pierdas!
¿Qué tienen en común películas como The Matrix o El show de Truman? Ser relecturas de el mito de la caverna de Platón (también conocido como la alegoría de la caverna). Se trata de un relato o alegoría que, hace más de 2.400 años, Platón, uno de los más grandes filósofos de la historia, escribió en su diálogo «La República» (justo después del símil de la línea o la analogía de la línea dividida). Este mito pretende ser una representación metafórica de la vida humana y de la ontología y la epistemología de Platón. En este vídeo te ofrezco una explicación fácil de este mito, en la que responderemos a varias preguntas: ¿Qué significan los prisioneros en el mito de la caverna?, ¿Cómo se simbolizan los dos mundos en la alegoría de la caverna?, ¿Qué representa el interior de la caverna?, ¿Cuál es la idea central del mito de la caverna?
El filósofo Platón presenta, por boca de Sócrates, una cueva o caverna. En lo más hondo de la misma, hay unos hombres encadenados que llevan ahí desde niños, de modo que sólo pueden mirar la pared que tienen enfrente. Detrás de ellos hay un camino por el que pasan múltiples hombres sosteniendo objetos o estatuas en alto. Un poco más allá, hay una gran hoguera, que hace que se proyecten en la pared las sombras de todos estos objetos. En consecuencia, los prisioneros sólo conocen sombras, y creen, equivocadamente, que ésa es toda la realidad.
Un día, uno de ellos es liberado y consigue abrirse paso hasta la salida de la caverna. Cegado por la luz del sol, poco a poco es capaz de ir distinguiendo los objetos reales. Primero es capaz de ver los reflejos en el agua, después los objetos en sí, y por último puede contemplar el mismo sol en su propio dominio. Este prisionero se da cuenta de que, hasta el momento, ha estado viviendo en la ignorancia de un mundo de sombras, tomando por reales y verdaderas cosas que no lo eran en absoluto. Nos cuenta Platón que, si volviera atrás para compartir con todos su descubrimiento, nadie lo creería. Es más, si pudieran liberarse de sus cadenas, lo matarían antes que abandonar su propia ignorancia.
¿Cuáles son los significados del mito de la caverna? En primer lugar, el mito representa el dualismo ontológico de Platón, su creencia en la existencia de dos mundos o dos planos de realidad: el mundo sensible (el interior de la caverna) y el mundo inteligible o mundo de las Ideas (el exterior).
En segundo lugar, representa también su dualismo epistemológico y los distintos grados de conocimiento: la opinión o dóxa (dividida en imaginación o eikasía y creencia o pistis) y el conocimiento o ciencia, la epistéme (dividida en pensamiento discursivo o diánoia e intelección o nóesis). En la nóesis, el filósofo conoce directamente las Ideas, y en último término la Idea Suprema, la Idea de Bien, representada por el Sol.
En tercer lugar, el mito tiene un significado práctico con un triple dimensión: pedagógica (el itinerario del discípulo desde la ignorancia hasta el conocimiento de la mano del maestro), ética (la obligación del filósofo de difundir la verdad que ha descubierto) y política (la obligación del filósofo de gobernar la polis: la tesis del filósofo-rey).
Por último, cabe señalar también su significado histórico, pues Platón pretende representar en el mito la vida y la muerte de Sócrates, su maestro.
Platón, el gran discípulo de Sócrates y el gran maestro de Aristóteles, parte la historia de la filosofía en dos de manera legítima: después de él nada volverá a ser lo mismo. Lo más famoso de su sistema filosófico es, tal vez, la Teoría de las Ideas: la tesis de que existe, además del mundo sensible, un mundo ideal donde existen las Ideas o Formas eternas e incorruptibles de las cosas. En el mundo sensible existen multitud de hombres, en el mundo de las Ideas, la Idea de Hombre; en el mundo sensible encontramos multitud de cosas bellas, en el mundo de las Ideas, la Belleza en sí misma; etc. Esta teoría tiene de complemento una concepción dualista de la relación entre alma y cuerpo, en la que el cuerpo se asimila a lo sensible (siendo mortal, material y corruptible), y el alma, a lo ideal (siendo inmortal, inmaterial e incorruptible). Para Platón, el lugar propio del alma es el mundo de las Ideas. De hecho, antes de estar en el cuerpo, el alma preexistía en ese mundo, pero una especie de falta o pecado original lo arrojó al nuestro. Platón trata de explicarlo con un mito: el mito del carro alado, asemejando nuestra alma a un carro con un áuriga (la razón) y dos caballos, uno blanco y manso (el apetito irascible) y otro negro e indomable (el apetito concupiscible). Por culpa del caballo negro, el carro alado pierde el equilibrio y cae, desde la contemplación pura de las Ideas, hasta la oscuridad de este mundo de sombras. Así que… ¿Dónde se menciona el mito del carro alado? ¿Qué simboliza el carro alado? ¿Qué es el auriga según Platón y cuál es su misión? ¿Qué representa el caballo blanco en el mito del carro alado? ¿Qué representa el caballo negro en el mito del carro alado? ¿Cuáles son las tres partes del alma de Platón? ¿Qué pensaba Platón sobre el alma y el cuerpo? ¿Qué es el alma racional según Platón?
Platón, el gran discípulo de Sócrates y el gran maestro de Aristóteles, parte la historia de la filosofía en dos de manera legítima: después de él nada volverá a ser lo mismo. Lo más famoso de su sistema filosófico es, tal vez, la Teoría de las Ideas: la tesis de que existe, además del mundo sensible, un mundo ideal donde existen las Ideas o Formas eternas e incorruptibles de las cosas. En el mundo sensible existen multitud de hombres, en el mundo de las Ideas, la Idea de Hombre; en el mundo sensible encontramos multitud de cosas bellas, en el mundo de las Ideas, la Belleza en sí misma; etc. Pero también desarrolla todo un sistema político propio en su diálogo «La República». Allí nos habla de una ciudad ideal formada por tres clases sociales (los artesanos, los guardianes y el filósofo-rey) que se corresponden con las tres partes del alma (concupisicible, irascible y racional). A Platón le gustaba ilustrar muchas de sus ideas con mitos, como por ejemplo el mito del carro alado o el mito de Giges. En este vídeo os explicaremos el mito de los metales, que está relacionado con la justificación de las clases sociales de la república. ¿Cómo hacemos para que cada uno esté contento con la clase que le ha tocado y evitemos revoluciones, guerras civiles y golpes de Estado? Contándoles a los ciudadanos una buena mentira, un mito: que las almas de los hombres están formadas de distintos metales (bronce, plata y oro), y que según el metal del que sea tu alma perteneces a una clase social o a otra.
Platón es probablemente el mayor filósofo que haya existido jamás. Impresionado por la vida y muerte de su maestro, Sócrates, Platón se dedicó en cuerpo y alma a la filosofía, y nos legó algunas de las reflexiones más profundas de la historia del pensamiento. Suya es la famosa Teoría de las Ideas, por la cual las Formas o Esencias universales de las cosas existen como objetos subsistentes en otro mundo distinto del mundo sensible, el mundo de las Ideas. A Platón le gustaba, además, expresar su pensamiento en forma narrativa, con mitos. El mito de la caverna, el mito de Er, el mito del carro alado, el mito de los metales… Hoy te explico otro de los mitos de Platón: el mito de Giges, o la leyenda del anillo de Giges. Se trata de un relato descrito en el diálogo La República por el personaje Glaucón. En apoyo de la tesis de que el ser humano es injusto por naturaleza, Glaucón cuenta la historia del pastor Giges, que un día, por azares del destino, encontró un anillo que le permitía volverse invisible. Dotado de ese extraordinario poder, Giges lo utilizó para seducir a la esposa del rey. A continuación, y con su ayuda, asesinó al monarca y se apoderó del reino.
¿Qué propósito general tiene el autor al introducir el relato sobre el anillo de Giges y cómo lo alcanza? ¿Qué representa el anillo de Giges? El mito de Giges pretende decirnos que cualquier persona que tenga la oportunidad de cometer una injusticia sin sufrir las consecuencias, lo va a hacer. Y esto porque, en el fondo, todos estamos convencidos de que es infinitamente mejor la vida del injusto que la del justo. Por tanto… ¿Qué opina Glaucón sobre la moral? Si perseveramos en la justicia, piensa Glaucón, es básicamente por miedo y falta de poder, porque tememos demasiado el castigo. Con esto en mente, no puede afirmarse, como pretende el personaje de Sócrates, que la justicia es el mayor bien para el hombre. Platón va a pasarse el resto del diálogo tratando de mostrar que esta opinión es falsa, que Giges no actuó con sabiduría. Al fin y al cabo, la máxima de la ética socrática era que es preferible sufrir una injusticia que cometerla, porque el que comete injusticia daña lo más preciado que tiene: su alma.
El gran filósofo Platón, de quien se ha dicho que toda la historia de la filosofía no son más que notas a pie de página a sus obras, dedicó su famoso diálogo «La República» a argumentar largo y tendido que la justicia es siempre lo mejor para el ser humano, en contra de la opinión popular que a veces es mejor cometer injusticia que sufrirla. La República de Platón es, en fin, un diálogo sobre la justicia. En un vídeo anterior ya explicamos la leyenda del anillo de Giges, una historia que uno de los personajes (Glaucón) narra para justificar la idea de que no la justicia, sino la injusticia es el mayor de los bienes. La idea detrás del mito de Giges es que todos nosotros, brindados con la capacidad de evitar las consecuencias de nuestras acciones, recorreríamos el camino del injusto. Si no lo hacemos en nuestra vida ordinaria es precisamente porque tememos que nos pillen, por así decirlo, tememos lo que nos pueda pasar si los demás nos descubren. Pero en el fondo de nuestro corazón, todos estamos convencidos de que es mucho mejor, más feliz y plena, la vida del injusto que la del justo.
Platón se va a pasar toda la República intentando contrarrestar esta opinión, argumentando a diestro y siniestro que la injusticia es el mayor de los males, un mal que afecta directamente al alma de la persona que la comete. En consecuencia, siempre es preferible sufrir una injusticia antes que cometerla, porque si dejamos que la injusticia anide en nosotros, eso irá poco a poco desfigurándonos por dentro y haciéndonos incapaces de reconocer la verdadera felicidad.
Y para coronar toda esta reflexión filosófica, Platón narra al final de la República un mito: el mito de Er. El mito de Er cuenta la leyenda de un soldado de Panfilia que, al morir en una guerra, visitó el más allá y pudo regresar para contar a los mortales todo lo que había visto. Y lo que ve tras las puertas de la muerte es cómo, después de esta vida, la balanza cósmica de la justicia se equilibra: los justos son premiados por sus virtudes, mientras que los injustos son castigados horriblemente por sus crímenes, todo multiplicado por 10. Después de recibir, respectivamente, los premios o castigos correspondientes, las almas de los justos y de los injustos reciben otra oportunidad para vivir mejor. Se les da a escoger a todos el género de vida que deseen, de modo que nadie pueda culpar a la Divinidad de la vida que va a vivir. Posteriormente, se envía a las almas disparadas cada una a su nuevo lugar de nacimiento, para repetir el ciclo cósmico.
¿Qué creéis que significa este mito? ¿Qué sentido tiene que Platón lo incluya al final de la República?
En este vídeo, te resumo lo más importante de la filosofía de Platón en 4 grandes bloques. En primer lugar, su metafísica o teoría de las Ideas (con su dualismo ontológico entre mundo sensible y mundo inteligible). En segundo lugar, su epistemología o teoría del conocimiento, con su dualismo epistemológico entre razón y sentidos y los distintos niveles de conocimiento que reconoce (la eikasía o imaginación y la pistis o creencia, que conforman la dóxa, y la diánoia o pensamiento discursivo y la nóesis o intelección, que conforman la episteme). En tercer lugar, su antropología o teoría del hombre, con su dialismo antropológico entre alma y cuerpo. Aquí hablamos también del mito del carro alado de Platón y las 3 partes del alma (razón, parte irascible y parte concupiscible). En cuarto y último lugar, su política o teoría del Estado ideal. Aquí vemos cómo Platón distingue tres clases sociales principales en la ciudad ideal (los artesanos, los guardianes y los gobernantes) y asigna a cada una una función y una virtud propias, en relación con la parte del alma que representan. También hablo de los distintos regímenes corruptos que pueden darse cuando no se respeta esta jerarquía.